
Llevas más de seis meses sin tiempo y energía para ti.
Te gustaría empezar un proceso terapéutico para volver a priorizarte y recuperar la calma.
Ya has probado a dormir más, respirar, meditar o desconectar del móvil, pero nunca logras cambios duraderos.
Puedes reservarte una hora para ti cada 2 semanas.
Buscas pautas para dejar de sentir o quitarte de encima lo que sientes.
Quieres una sesión suelta porque no vas a comprometerte contigo o tu proceso.
No puedes asumir un coste de 70 € por sesión.
Necesitas terapia presencial: trabajo 100% online.
Sesión de valoración
Hacemos una videollamada sin coste de 30 minutos. Me cuentas qué te está pasando y vemos cómo mi metología puede ayudarte en tu situación actual.
proceso habitar(te)
Mi acompañamiento psicológico de 2 o 4 sesiones al mes para vivir de una forma más coherente y conectada con lo que es realmente importante.
qué lograrás
Volver a priorizarte y a hacer aquellas cosas que te gustan incluso cuando aparece la culpa. La exigencia seguirá apareciendo; pero se suavizará y dejará de decidir por ti.

“Comencé terapia porque llegó un punto en el que ya no podía más estar dando vueltas a todo, tenía ansiedad y no sabía como dejar de pensar. Durante la terapia contigo aprendí que lo que hacía era una forma de protegerme y que intentar tenerlo todo controlado no me estaba viniendo tan bien como yo pensaba. Ahora sé lo que me estaba pasando y te doy las gracias porque he vuelto a hacer cosas que antes no hacía y sobre todo lo más importante para mi, A DISFRUTARLAS, gracias mil veces!”

“Puedo decirte que para mi has sido todo un descubrimiento, la verdad es que la terapia me ha hecho ver porque aparecían en mi estos pensamientos y porque toda mi vida me he comportado tan exigente conmigo misma. Gracias a tu trabajo pude empezar a hacer otras cosas distintas, a cuidarme sin tener que esperar a mi límite y "sacando menos el látigo" (como tu dices). No diría que ahora todo es fácil pero vivo dándome bastante más permiso y luchando menos con mi cabeza. ”

“Al principio, no sabía muy bien que me pasaba. Yo me sentía muy cansada, triste, apagada, como si algo no "estuviese bien en mi". En todo este tiempo he aprendido a conocerme mejor a saber porque a veces me siento así y que el problema no es tanto lo que sientes sino lo que haces tú con eso. La verdad es que entender eso me abrió una puerta enorme para querer controlar yo mi vida y no quedarse sentada esperando... Gracias, porque a pesar de que la terapia no es nada fácil, siento que he recuperado mi vida de nuevo. ”
Psicóloga General Sanitaria

Te cuento mi historia...
Volvía de buscar piso para empezar la carrera de Psicología cuando tuve un accidente con un coche que nos vino de frente. Salimos todos vivos. Lo que no salió indemne fue mi cabeza: meses sin poder dormir a oscuras ni sola, sin salir sin compañía, sin poder conducir de noche, pensando cada día que nos iba a pasar algo.
Y aun así seguí. Hice el grado, aprobé, cumplí. Por fuera funcionaba perfectamente. Tardé años en entender que aguantar no era ser fuerte: era la única forma que conocía de que nadie notara cómo estaba.
Por eso reconozco enseguida a quien llega diciendo “no debería sentirme así” o “yo puedo con esto”. En consulta acabo trabajando casi siempre las mismas tres cosas: la exigencia, la culpa y los límites.
Mi trabajo no es quitarte lo que sientes. Es que puedas hacer lo que quieres aunque lo sigas sintiendo.
Una llamada online de 30 minutos para que empieces tu proceso terapéutico.
Para valorar tu caso y ver si mi acompañamiento encaja con tu momento.

©Jennifer Cano